Imagenes cambiantes

Televisión y Radio Católicas

La Hora en Santa Clara, Mich.

Señor de los Milagros


LEER Escrito sobre el Adviento
 XXV Aniversario de Sacerdocio
 
Atentado en Morelia, Mich.
Envía tu intención para la Misa del Divino Niño
Exéquias del padre Gerardo Miranda
Video de Obispo
FOTOS del Sr. Cura: Armando Ruiz
Video de nuestro Obispo Javier Navarro
Video de la primera Dama del país
Video del Nuevo Vicario General
Santo Toribio Romo, Patrono de los Migrantes mexicanos

Nuestros Videos


Funeral de Juan Pablo II en Santa Clara

El Clima

Uruapan, Mexico
Temp.: 22°C
Sens. Térmica: 22°C
Humedad: 78%
Velocidad: 11 km/h
Direcc.: 170°
Barom.: 1019.6 mb
S
Más detalles
Por gentileza de: 

Formulario de acceso

Regístrate





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
y apúntate en la lista exclusiva

Te invitamos a leer el Boletin Quincenal "PAN DE VIDA" de la Parroquia de Santa Clara
El sabio concejo de un campesino PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
escrito por Angélica Manzo Ceja   
viernes, 16 de julio de 2010
Escuchar este articulo

Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo: ¡Padre, que desgracia! Se nos ha ido el caballo.
¿Por que le llamas desgracia? Respondió el padre, veremos lo que trae el tiempo...

A los pocos días el caballo regreso, acompañado de otro caballo. ¡Padre, que suerte! exclamo esta vez el muchacho. Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-¿Por que le llamas suerte? - Respondió el padre - Veamos que nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y este, no acostumbrado al jinete, se encabrito y lo arrojo al suelo. El muchacho se quebró una pierna.
-Padre, ¡que desgracia! - exclamo ahora el muchacho -. ¡Me he quebrado la pierna! Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentencio: - ¿Por que le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que lloriqueaba en su cama.
Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo. El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
Lo mejor es esperar, pero sobre todo confiar en DIOS, porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas de acuerdo a su plan infinito.

 
< Anterior   Siguiente >